
Son las once y diecisiete y no puedo dormir, son las once y no dejo de pensar en Ti, repito mil palabras por segundo uno y otra vez logro detener mi voz y dibujo tu nombre en la fragilidad del viento.
Once siguen siendo aún las once y siento que el corazón se me arranca del pecho, quien podría imaginar que durante once meses mi vida cambio enteramente, que encontraría a la personita perfecta, que le diera un dulce y AZUL sabor mis días.
Pero llegaste Mi Amor y me rendí ante Ti, ante Tú sonrisa, me rindo a tus pies y solo quiero contemplarte, solo quiero terminar de perder la vista de tanto mirarte, tratando de introducirme en tus bellísimos ojos.
Son once meses en los que te apoderaste de todos mis sentidos y que le diste fuerza a cada uno de mis latidos, sabes que Tú mi niña controlas mi felicidad, eres dueña de mi voluntad y todo lo que existe dentro de mí, por que cada vez que apareces renuevas mi alma, me haces existir dentro del fondo de una sonrisa…
Ciega/
Enero 2006
Once siguen siendo aún las once y siento que el corazón se me arranca del pecho, quien podría imaginar que durante once meses mi vida cambio enteramente, que encontraría a la personita perfecta, que le diera un dulce y AZUL sabor mis días.
Pero llegaste Mi Amor y me rendí ante Ti, ante Tú sonrisa, me rindo a tus pies y solo quiero contemplarte, solo quiero terminar de perder la vista de tanto mirarte, tratando de introducirme en tus bellísimos ojos.
Son once meses en los que te apoderaste de todos mis sentidos y que le diste fuerza a cada uno de mis latidos, sabes que Tú mi niña controlas mi felicidad, eres dueña de mi voluntad y todo lo que existe dentro de mí, por que cada vez que apareces renuevas mi alma, me haces existir dentro del fondo de una sonrisa…
Ciega/
Enero 2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario